GONZALO GIRONES GUILLEM
Breve muestra de la exquisitez de sus poesías, desde siempre.
Finalista en 2º lugar del Certamen Mundial de Poesía Religiosa, Madrid 2005
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VERSO RUTILANTE Noviembe 2008
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RONMANCE DE ONTENIENTE Y LA PURISIMA 1953 |
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Nació por obra del Cielo en lo profundo del valle y entre la Mancha y la Nao ha dos mil años que yace. Hoy su nombre es Onteniente, recuerdo de otras edades en que, admirando sus fuentes, tuvieron a bien llamarle; “Fontis Villa” los romanos, “Trafaza” los musulmanes y, conquistada la villa, “Fontinient” los medievales, Ella es toda clara y limpia, así es el nombre que trae, así en su río Clariano en vez de agua hay cristales donde su casta hermosura pueda siempre reflejarse. Así es el Pozo Claro, fuente donde el río nace, manantial donde ella bebe agua que lloró allí un ángel. Aquel licor es tan claro como frío y como suave. Así son en fin sus hijos y así se harán inmortales. ¡Qué bien simula su escudo sus excelsas cualidades! ¡Bravos son esos leones que arrojan agua constante! Pecho que da a quien lo pida su corazón noble y grande, pregonando a todo el mundo de generoso el alarde: “Yo sólo tengo Pureza, todo lo que puedo darte”. Y es que en alma noble y pura la caridad también cabe; por eso dice la historia sin temor a equivocarse que son muy caritativos, muy nobles y muy leales.
Buscó una vez Onteniente un amor que le agradase, una mujer que pudiera ser de sus hijos la madre, que fuera norte del viento, que fuera Reina del valle, que fuera luz en sus noches, que fuera musa del arte, y entonces leyó aquel símbolo |
que su blasón ostentase: “Que cual mis aguas es limpio de mis hijos el linaje”. Y pensó: ¿qué otra criatura pudiera a mi amor buscarse que fuera pura y hermosa, que estuviera “sine labe”, más que esa Virgen bendita que lo ha sido en todo instante? Así postróse él un día cara al cielo suplicante en demanda de una reina que fuera Virgen y Madre. Al fin se escuchó la súplica de labios de aquel orante y el Premiador de los buenos agotó todo su arte para darle “Tota Pulcra” aquella argentina imagen. Porque vio que todo un pueblo con aquella fe tan grande merece lo más hermoso que él pudiera regalarle. Porque notó que aquella alma de tan limpido linaje la amamantaron los siglos con virtudes virginales. Y al fin contempló Onteniente el amor en sus hogares, la Soberana en su trono, la Patrona en sus altares; la contempló toda Pura y al verla le dijo “Salve”. Ya no vendrán a Onteniente los orgullosos alarbes, porque su luna humillada por una beldad más grande hoy se postra ante sus plantas a rendirle vasallaje.
Y el sol que corona el día con esa luz arrogante miró su faz tras la espalda de esa doncella eclipsarse. Y esos que alumbran la noche agujeritos brillantes, hallaron su amor un día en lo que Onteniente amase; por eso entornan sus sienes y se funden en su imagen con un sempiterno beso, prefiriendo coronarle |
a aparecer siendo estrellas cuando fenece la tarde. Mas ¿no le falta a la Virgen un apéndice en su traje? ¿Dónde habrá dejado el manto que a su cuerpo no se añade? La Virgen no viste el manto porque el es mucho más grande, porque en él todos sus hijos deben siempre cobijarse. El manto es el azul cielo que se extiende sobre el valle. De allí vienen a Onteniente los remedios de sus males, de donde llegan los bienes, de donde viene su Madre. De allí le vino aquel río que fertiliza sus márgenes, que es una cinta de cielo que le abraza al coronarle; que cuando los viejos muros de la Purísima lame va murmurando plegarias de monótonos cantares; y que al pasar por la ermita de su Cristo agonizante quiere parar la corriente, quiere a su Cruz abrazarse y quiere ser el primero a quien redima su sangre, escuchando de sus labios: “Hijo, he ahí a tu Madre...” Así corren día tras día sus aguas hacia levante y al pasar junto a su Virgen le repiten “Ave, Ave”.
Esta es la ciudad Fontana, esta es su celeste Madre. Así la quieren sus hijos y así acaban estas frases dictadas a mano trémula por un corazón que late.
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PREÁMBULO
Por la calle del mercado caminando me perdí, al mismo tiempo que oí que a Jesús han capturado. con el discípulo amado camina la Madre santa. si el dolor no les espanta para seguir esta vía yo andaré junto a Maria con un nudo en la garganta. |
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I ESTACION
Jesús condenado a muerte
Lo llevan a la escalera donde está Poncio Pilato. duéleme ver el maltrato de un pueblo trocado en fiera. Tan mansa y dulce cordera le piden crucificar que el Juez la quiere soltar ..., pero consiente mezquino, y ha soltado a un asesino para a Jesús condenar.
II ESTACION
Jesús es cargado con la cruz
Ya has cargado con la leña para hacer el sacrificio, duro es el peso que el vicio de tus hermanos te empeña. Tropezando por la peña tu pie al calvario camina, mas tu mirada divina no ve negro el horizonte, que esta tu Padre en el monte y mi alma te anda vecina.
III ESTACION
Jesús cae por primera vez
Bajo el peso del pecado tu rostro cae en el suelo, y tu alma en el desconsuelo de verte tan maltratado. Apenas te has levantado me has mirado con dulzura. aprende, humana criatura, me dices callado y manso, que para entrar en descanso hay que pasar la amargura. |
IV ESTACION
Jesús encuentra a su santísima Madre
A la vuelta de la esquina tu Madre sale al encuentro y te mira ojos adentro la más triste peregrina. Desde el silencio adivina el secreto de tu historia: ella guarda en la memoria tu dulce mirar primero en que dijiste “yo muero porque el mundo alcance gloria”.
V ESTACION
El Cireneo ayuda a Jesús a llevar la cruz
Aquí, volviendo del campo, halló un hombre su ventura... “No te quejes si es tan dura la cruz que en tu vida estampo (dijo Cristo), que yo acampo junto a la humana vereda, porque sepas que no queda otro camino que el mío, y a tu trabajo confío la planta de esta arboleda”.
La Verónica limpia el rostro de Jesús
Verónica la piadosa te ha enjugado con su manto, y le has devuelto el encanto de guardar tu faz hermosa. Guarda lágrimas de rosa, guarda mirada serena, que si aquellas son la pena de un rescate generoso, ese mirar bondadoso de que esperanza nos llena.
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VII ESTACION
Jesús cae por segunda vez
Empujado y abatido por un golpe lastimero, hasta el polvo del sendero segunda vez has caído. Mas al verte dolorido tú me llenas de esperanza, que el pensamiento me alcanza que tú quieres perdonarme, si yo logro levantarme del pecado sin tardanza.
VIII ESTACION
Jesús consuela a las mujeres
Pues que tan mísero ven ese cuerpo sacrosanto, a tu paso rinden llanto madres de Jerusalén. “Lamentad el mismo bien que en vuestros hijos se pierde”. Díceles Jesús: “no muerde el mal carnes virginales, si no es por librar de males pueblo seco en planta verde”.
IX ESTACION
Jesús cae por tercera vez
Tantas serán mis caídas cuantos fueren tus pecados, por los hombres desalmados yo daría dos mil vidas. Así, Jesús, intimidas nuestra soberbia arrogante, y aún caminas adelante hasta la cumbre del cerro, donde ha de matar el hierro, con tu amor mi mal talante. |
X ESTACION
Jesús muere en la cruz
Llegó la hora suprema de entregar la vida al Padre y a los hermanos tu Madre por una bondad extrema. ¡Darlo todo¡, este es el lema que canta la sangre al pecho. De un cuerpo arado y maltrecho brota el soplo de la vida; bebe mi alma arrepentida tu amor sangriento y deshecho.
XIII ESTACION
Jesús descolgado y puesto
Te devuelven sus despojos, Madre fuerte en la esperanza: tuyos son, pro te alcanza la fe que escruta en tus ojos que esos miembros son abrojos que han crecido demasiado. De tu vientre han escapado para subir hasta el cielo, pero te queda el consuelo del amor que te ha abrasado.
XIV ESTACION
El cuerpo de Jesús es puesto en el sepulcro
En callada sepultura yace el hijo más hermoso, él ha ganado el reposo y el mundo gana hermosura. Encerrado perla pura la tierra aguarda su gloria; el polvo canta victoria sobre muerte corrompida, que le han sembrado la vida que hará renacer la historia. |
| A Doña Elvira Guillem Lizandra cantan sus hijos
Compañera del rey que Dios quería te encontraste mujer fecunda y fuerte; vientre feraz, antídoto de muerte, dabas la vida amando eterno día. Simiente de la fe, paz de alegría, amadora feliz, déjanos verte manantial de trabada compañía. en ti juntaste al padre con los hijos, ligaste el porvenir con el pasado, fervor moderno reteniendo historia. Historia pura, libre de entresijos de la ruin mezquindad, tu amor colmado nos brilla para siempre en la memoria
6/8/2004 ella falleció el 28/8/2004
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